¿Alguna vez has escuchado palabras como trans, bisexual, no binario o queer y no has tenido claro qué significan?
Hoy queremos hablarte de diversidad LGTBIQ+, porque conocer estas realidades nos ayuda a convivir mejor, a respetar a las demás personas y a entender que no todo el mundo vive o siente de la misma manera. Y eso está bien.
Las siglas LGTBIQ+ reúnen diferentes orientaciones sexuales, identidades de género y realidades corporales.
Son las características biológicas con las que nacemos.
Es cómo nos sentimos y cómo nos identificamos.
Es la forma en la que mostramos quiénes somos a través de nuestra apariencia, comportamiento o forma de comunicarnos.
Tiene que ver con quién nos atrae emocional, afectiva o sexualmente.
No. El sexo se refiere a características biológicas y el género tiene que ver con cómo una persona se identifica.
Tampoco.
La identidad de género responde a la pregunta: ¿quién soy?
La orientación sexual responde a la pregunta: ¿quién me atrae?
No.
La apariencia, la forma de vestir o los gustos de una persona no determinan su orientación sexual ni su identidad de género.
A veces pensamos que apoyar a otras personas requiere hacer grandes cosas, pero normalmente empieza por pequeños gestos:
Y si alguna vez te equivocas con el nombre o pronombre de alguien, no pasa nada. Corrígete, discúlpate brevemente y continúa con naturalidad.
La diversidad forma parte de nuestra sociedad, de nuestros centros educativos, de nuestros grupos de amigos y de nuestras familias.
No hace falta entender todas las experiencias para respetarlas.
Porque al final, todas las personas queremos lo mismo: sentirnos aceptadas, valoradas y libres para ser quienes somos.
Si has tenido una medida de protección o socioeducativa en Castilla-La Mancha y quieres que hablemos de esto o de cualquier otra cosa, escríbenos al VuelA.